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Cómo mantener el orden en el hogar

Cómo mantener el orden en el hogar

En ocasiones, el día a día nos dificulta mantener nuestro hogar en orden. De vez en cuando dedicamos un día, o un fin de semana entero a ordenar, y la casa queda reluciente por un tiempo. Pero poco a poco, vamos viendo cómo el desorden vuelve a apoderarse de nuestros espacios. Las pilas de ropa se van acumulando, los recibos aparecen sueltos en cada mesa y una serie de objetos van apareciendo en cada rincón, hasta que se hace necesario, nuevamente, realizar una jornada exhaustiva de limpieza. 

 

Hacer estas jornadas para mantener nuestro hogar en orden es muy importante, pero sería mejor que cada día nuestra casa se viera ordenada;  que en cualquier momento que llegue una visita, podamos recibirla sin salir corriendo a recoger el desorden acumulado de días atrás. Lograr esto requiere de esfuerzo y de disciplina diaria, pero basta con aplicar algunos consejos sencillos para ir mejorando el orden en nuestro hogar. 

 

1. Cada cosa en su lugar: Para que las cosas estén en orden, lo primero que debemos hacer es asignarles un espacio definido dentro del hogar. Piensa en esos objetos que constantemente encuentras en desorden y pregúntate ¿tienen un lugar asignado dentro de tu hogar? Si no lo tienen, empieza por asignarles uno; si lo tienen y no lo utilizas pregúntate ¿por qué no lo estoy usando? Quizás el lugar no es de fácil acceso o no es lo suficientemente amplio. Evalúa si el espacio es adecuado y empieza a utilizarlo constantemente. Recuerda, lo que no tenga un espacio asignado, estará siempre fuera de lugar. 

 

2. Agrupa de forma lógica: Al momento de realizar cualquier tarea en el hogar, empezamos por sacar las cosas de su lugar de almacenamiento. Es importante que siempre las guardemos nuevamente, pero para que esto sea más fácil, es conveniente tener los objetos agrupados de acuerdo al uso, en espacios cercanos. Cocinar sería una tarea imposible si tuviéramos los platos, las ollas, los alimentos y los utensilios de cocina, guardados en diferentes habitaciones. Este mismo principio aplica para todas las familias de objetos en nuestro hogar. Procura organizar los objetos por familias de acuerdo a su uso y ubicarlos lo más cercano posible al espacio de uso más frecuente. 

 

3. Lo que no usas, que no estorbe: Este principio aplica de dos formas. Lo primero es que si quieres que el orden se mantenga a lo largo del tiempo, debes ser estricto al momento de desechar las cosas que ya no utilizas. Si hay algo que llevas guardando por años, esperando la ocasión perfecta para utilizarlo y aún  no los has sacado de su lugar, lo más probable es que no lo vayas a utilizar en los años venideros. Entre más minimices, mejor aprovecharás tus espacios en el hogar. Por otro lado, hay cosas que utilizamos con muy poca frecuencia, como herramientas, vajillas de lujo o elementos de temporada como el árbol navideño. Utiliza los espacios de menor acceso para guardar estos elementos o busca alternativas como bodegas personales para almacenarlos y ganar nuevos espacios. 

 

4. Sé práctico y realista: Cuando nuestros momentos de orden se dan una o dos veces al año, tendemos a ser poco prácticos al momento de organizar los objetos en nuestro hogar. Hay personas que pueden clasificar la ropa por colores, por ejemplo, y la mantienen así a lo largo del tiempo, pero la mayoría de las personas, no tenemos la disciplina o el tiempo para mantener un orden tan estricto. Para evitar frustraciones y mantener más fácilmente el orden, es mejor ser realistas y pensar en nuestras rutinas diarias y en el tiempo que realmente dedicamos a guardar y sacar las cosas. Piensa, por ejemplo, cuánto tiempo dedicas a guardar la ropa en un día ajetreado, seguramente te darás cuenta que no alcanzarás a clasificarla por colores en el día a día. Como regla general, guíate por tus rutinas. 

 

5. Si te molesta, soluciónalo cuanto antes: Entre más aplacemos las tareas diarias de orden, mayor será el desorden que acumularemos. Si ves una pila de ropa o de libros que te está incomodando, recógela justo en el momento en que la veas, realmente no te tomará más de unos minutos si lo haces con frecuencia. Aplica este mismo principio para las diferentes tareas de limpieza en tu hogar; es más fácil lavar un par de platos diarios, que esperar a que llegue el fin de semana para lavar una pila entera de platos que acumulaste a lo largo de la semana. Verás como este tipo de rutinas harán que tu casa se vea siempre en orden. Lograrás que el orden se vuelva un hábito, en lugar de ser una difícil tarea.

Diseño y Desarrollo: Náutica Digital